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Dióxido de titanio (Titanium Dioxide, CI 77891) en dentífricos: qué sabemos y qué preguntas siguen abiertas
Dióxido de titanio (CI 77891) en dentífricos: qué dice la evidencia sobre TiO₂, mucosa oral, genotoxicidad y las preguntas aún sin respuesta.
CIENCIA
Luigi Cellini
10/3/202614 min leer


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Dióxido de titanio (Titanium Dioxide, CI 77891) en dentífricos: qué sabemos y qué preguntas siguen abiertas
¿Qué es el dióxido de titanio?
El dióxido de titanio (TiO₂) es un compuesto utilizado en numerosos productos por sus propiedades como pigmento blanco y agente opacificante.
En cosmética puede aparecer en la lista de ingredientes como Titanium Dioxide o mediante la denominación CI 77891.
En un dentífrico su presencia puede responder principalmente a una función tecnológica y estética: proporcionar blancura y opacidad al producto. Esto significa que su utilización no está necesariamente relacionada con la capacidad del dentífrico para eliminar la placa o limpiar los dientes.
Pero cuando una sustancia particulada se incorpora a un producto destinado a entrar repetidamente en contacto con la cavidad oral, la pregunta científica no puede limitarse a su función tecnológica.
También debemos preguntarnos:
¿Qué ocurre con esas partículas cuando entran en contacto con la mucosa oral una o varias veces al día durante años?
“Titanium Dioxide” no describe necesariamente un único material
Una de las primeras dificultades al hablar de TiO₂ es que bajo una misma denominación pueden existir materiales con características diferentes.
Forma cristalina, tamaño y distribución de las partículas, tratamiento superficial y recubrimientos pueden variar.
Esta distinción tiene importancia toxicológica.
En su evaluación de 2024 sobre TiO₂ utilizado en productos cosméticos que pueden producir exposición oral, el Scientific Committee on Consumer Safety (SCCS) de la Comisión Europea examinó 44 grados pigmentarios y 40 grados nano.
El Comité concluyó que la evidencia disponible no era suficiente para excluir el potencial genotóxico de casi todos los grados de TiO₂ evaluados para productos cosméticos orales [1]
La excepción fueron dos grados nano concretos, RM09 y RM11, cuyos datos de genotoxicidad no indicaban preocupación. Sin embargo, incluso para estos dos materiales el SCCS consideró necesaria más información sobre su posible captación y sus efectos celulares en la mucosa oral antes de poder considerarlos seguros para productos de cuidado oral.
Scientific Advice del SCCS sobre Titanium Dioxide — Comisión Europea, 2024
La boca no es simplemente una vía hacia el estómago
Cuando se analiza la exposición oral a una sustancia puede resultar intuitivo concentrarse en lo que sucede después de ingerirla.
Pero un dentífrico entra primero en contacto directo con dientes, encías y mucosa oral.
La pregunta es entonces si las partículas de TiO₂ permanecen simplemente sobre esa superficie hasta ser eliminadas o ingeridas, o si pueden interactuar con los tejidos.
La evidencia experimental disponible muestra que algunas partículas de TiO₂ pueden interactuar con la mucosa oral y penetrar modelos epiteliales.
Penetración a través de la mucosa bucal
En 2014, Teubl y colaboradores estudiaron tres tipos diferentes de partículas de TiO₂ utilizando, entre otros sistemas, un modelo ex vivo de mucosa porcina y células epiteliales humanas [3].
Aunque las partículas formaban agregados en el medio experimental, una proporción permanecía dentro del rango nanométrico.
Los investigadores observaron interacción con la capa de moco y penetración en el epitelio, con diferencias de profundidad relacionadas con las características de las partículas [3]. PubMed
Teubl et al. — The buccal mucosa as a route for TiO₂ nanoparticle uptake
Un estudio posterior utilizó modelos tridimensionales reconstruidos de mucosa bucal humana normal, obtenidos a partir de queratinocitos y fibroblastos humanos [4].
Después de exposiciones de 20 minutos y 24 horas, los investigadores detectaron nano-TiO₂ principalmente dentro del epitelio. La penetración observada dependía además de características como forma y dosis de las partículas.
Nano-TiO₂ penetration of oral mucosa — modelo 3D de mucosa bucal humana
Estos experimentos no demuestran que un dentífrico con TiO₂ produzca una lesión clínica durante el cepillado normal.
Pero sí cuestionan una suposición demasiado sencilla: que las partículas necesariamente permanezcan fuera del tejido oral durante el contacto con la boca.
TiO₂ atravesando la mucosa bucal: evidencia experimental más reciente
En 2023, Vignard y colaboradores publicaron un estudio particularmente relevante [5].
Los investigadores depositaron TiO₂ de grado alimentario sobre la zona sublingual de cerdos. Treinta minutos después observaron partículas individuales y pequeños agregados en la mucosa; posteriormente se recuperaron partículas en los ganglios linfáticos submandibulares [5].
Paralelamente estudiaron células de epitelio bucal humano.
Las células mostraron capacidad para incorporar partículas de TiO₂. En las condiciones experimentales utilizadas se observaron efectos diferentes según el estado celular y el material estudiado, incluyendo citotoxicidad, genotoxicidad y estrés oxidativo [5].
Un resultado especialmente interesante fue la mayor sensibilidad de las células proliferativas frente a las diferenciadas. Los autores señalaron que este resultado plantea interrogantes sobre un posible efecto sobre la renovación del epitelio oral [9].
Vignard et al., 2023 — TiO₂, mucosa bucal y genotoxicidad en epitelio oral humano
Hay que interpretar correctamente este estudio: no demuestra que utilizar un dentífrico que contenga TiO₂ produzca genotoxicidad en seres humanos.
Combina un modelo animal de paso transmucosal con experimentos celulares y utiliza TiO₂ de grado alimentario. Sus resultados identifican mecanismos y una posible vía de exposición que requieren consideración; no equivalen a demostrar un daño clínico producido por un dentífrico comercial.
¿Por qué preocupa la genotoxicidad?
En 2021 la European Food Safety Authority (EFSA) reevaluó el dióxido de titanio E171 que entonces se utilizaba como aditivo alimentario [2].
Después de revisar la evidencia disponible, EFSA concluyó que las partículas de TiO₂ tienen potencial para producir roturas de cadenas de ADN y daño cromosómico, aunque no encontró evidencia de mutaciones génicas.
La cuestión decisiva fue que EFSA no pudo excluir una preocupación por genotoxicidad [2]. Tampoco pudo establecer un tamaño de partícula por debajo o por encima del cual desapareciera esa preocupación ni asumir con suficiente certeza la existencia de un umbral seguro para este efecto.
European Food Safety Authority
EFSA — Safety assessment of titanium dioxide (E171), 2021
Esto no significa que EFSA demostrara que el TiO₂ produce cáncer en las personas.
Significa algo diferente y científicamente importante: con los datos disponibles no fue posible descartar adecuadamente la preocupación genotóxica.
Y esta distinción debe conservarse.
Alimento y dentífrico: dos exposiciones diferentes
La evaluación de E171 como aditivo alimentario no puede trasladarse automáticamente a un dentífrico.
Un dentífrico no está destinado a ser ingerido y las cantidades, materiales, características de las partículas y condiciones de exposición pueden ser diferentes.
Precisamente por eso resulta especialmente importante la evaluación específica realizada por el SCCS para los productos cosméticos de exposición oral.
En 2024, después de considerar también la evaluación de EFSA, el SCCS concluyó que la evidencia disponible no permitía excluir el potencial genotóxico de casi todos los grados de TiO₂ evaluados para productos cosméticos orales [1].
El SCCS añadió otra observación directamente relacionada con los dentífricos:
las células de la mucosa oral pueden captar nanopartículas, incluidas nanopartículas de TiO₂, y estas pueden penetrar la capa mucosa e internalizarse en las células epiteliales.
Por ello, teniendo en cuenta que productos como los dentífricos pueden utilizarse todos los días y potencialmente más de una vez al día, el Comité considera necesarias investigaciones adicionales para excluir riesgos derivados de la exposición repetida a largo plazo de la mucosa oral.
Pero ¿qué ocurre si la mucosa oral no está intacta?
Hasta aquí aparece una segunda cuestión.
La mucosa oral de una persona real no se encuentra necesariamente siempre en condiciones ideales.
Puede existir inflamación, gingivitis, aftas, pequeñas lesiones, irritación o alteraciones transitorias de la barrera epitelial.
Además, la mucosa no entra en contacto únicamente con TiO₂.
Un dentífrico es una formulación compleja cuyos diferentes componentes entran en contacto simultáneamente con los tejidos.
Y algunos ingredientes utilizados en productos de higiene oral han demostrado experimentalmente capacidad para modificar las propiedades de la mucosa.
El ejemplo del Sodium Lauryl Sulfate (SLS)
El Sodium Lauryl Sulfate (SLS) es un tensioactivo utilizado en numerosos productos de higiene oral.
Un estudio realizado sobre mucosa oral humana investigó específicamente sus efectos sobre la barrera de permeabilidad.
La exposición experimental durante 15 minutos a SLS produjo un aumento significativo de la permeabilidad al agua respecto al tejido control y una marcada alteración histológica de la superficie epitelial [8].
Pero el mismo estudio contiene un resultado especialmente instructivo: cuando el SLS se utilizó en combinación con triclosán y zinc, el aumento de permeabilidad no se observó y el tejido era histológicamente comparable al control [8].
Healy et al. — SLS, triclosan, zinc y permeabilidad de la mucosa oral
Esto demuestra algo que resulta importante mucho más allá del SLS:
el comportamiento observado para un ingrediente aislado no necesariamente permite predecir lo que ocurrirá dentro de una formulación completa.
La interacción entre componentes importa.
Dentífricos y descamación de la mucosa oral
Una revisión sistemática publicada en 2019 examinó la relación entre dentífricos, colutorios y oral mucosal peeling, es decir, descamación de la mucosa oral [11].
De 410 referencias inicialmente identificadas se seleccionaron 15 informes. En los casos recogidos, determinados productos de higiene oral se relacionaron con descamación y el SLS estuvo implicado en una parte de los casos; además, la extensión de la descamación se relacionó con su concentración en los datos disponibles [11]. Los propios autores señalaron las limitaciones y diferencias metodológicas de la evidencia incluida [10].
Revisión sistemática — Oral mucosal peeling related to dentifrices and mouthwashes
Esto tampoco demuestra que cualquier dentífrico con SLS lesione necesariamente la mucosa.
Demuestra que las condiciones de la barrera oral pueden cambiar como consecuencia de determinados productos y formulaciones en determinadas circunstancias.
Y llegamos entonces a una pregunta que, desde el punto de vista de la seguridad, resulta difícil ignorar.
¿Qué ocurre cuando ambas circunstancias coinciden?
Sabemos que determinadas partículas de TiO₂ pueden interactuar con la mucosa oral, penetrar modelos epiteliales y ser internalizadas por células [3] [5]. PubMed
Sabemos también que determinadas condiciones patológicas, mecánicas o químicas pueden alterar la integridad de la mucosa y que algunos componentes utilizados en productos de higiene oral pueden, bajo determinadas condiciones experimentales, modificar su superficie o permeabilidad [8]. PubMed
Por tanto, aparece una pregunta concreta:
¿Qué ocurre cuando nos cepillamos los dientes con un dentífrico que contiene TiO₂ si la mucosa oral está inflamada, lesionada o su función de barrera ha sido alterada por otros componentes del propio dentífrico o por otras sustancias con las que la boca haya entrado accidentalmente en contacto?
¿Una barrera mucosa alterada modifica la penetración de las partículas?
¿Cambia la cantidad de partículas que pueden ser internalizadas?
¿Cambia su profundidad de penetración?
¿Podría cambiar la respuesta celular?
¿Es igual la exposición repetida sobre una mucosa íntegra que sobre una mucosa sometida periódicamente a inflamación, irritación o microlesiones?
Dos evidencias conocidas. Una interacción todavía por demostrar.
Aquí debemos establecer un límite muy claro.
No hemos encontrado evidencia clínica que demuestre que el SLS de un dentífrico aumente la penetración del TiO₂ en la mucosa humana durante el cepillado normal.
Tampoco hemos encontrado evidencia que permita afirmar que la combinación SLS + TiO₂ en un dentífrico produzca por sí misma un mayor daño genotóxico en seres humanos.
Afirmarlo iría más allá de los datos disponibles.
Pero la ausencia de esa demostración no responde a la pregunta anterior.
Tenemos evidencia independiente de los dos componentes del problema:
A) determinadas partículas de TiO₂ pueden interactuar y penetrar modelos de mucosa oral;
B) la barrera de la mucosa oral puede verse alterada en determinadas circunstancias y algunos ingredientes pueden modificar experimentalmente su permeabilidad [8] [12].
Lo que falta es caracterizar adecuadamente A + B bajo condiciones representativas de exposición a dentífricos.
Sabemos que una barrera oral puede alterarse. Sabemos que determinadas partículas de TiO₂ pueden interactuar con esa barrera. Lo que todavía necesitamos saber es qué ocurre cuando ambas circunstancias coinciden durante una exposición repetida.
No existen actualmente datos suficientes para responder a esta pregunta. ¿Por qué?
Esta es otra pregunta legítima.
¿Porque reproducir de manera realista una exposición crónica sobre una mucosa alterada es experimentalmente difícil?
¿Porque estos escenarios no han sido considerados prioritarios?
¿Porque faltan modelos suficientemente representativos?
¿Porque las numerosas combinaciones posibles entre partículas, concentraciones, formulaciones y estados de la mucosa hacen especialmente complejo su estudio?
¿O simplemente porque la investigación disponible todavía no ha llegado a responder estas preguntas?
Con la evidencia disponible no podemos saberlo.
Y sería incorrecto atribuir una causa concreta a esta ausencia de información sin disponer de pruebas.
Lo que sí podemos constatar es que la pregunta permanece abierta.
La seguridad de una sustancia no existe aislada de su formulación
Este problema revela una dificultad general en la evaluación de productos complejos.
El consumidor no utiliza aisladamente TiO₂, SLS, un conservante, un abrasivo o un aroma.
Utiliza todos ellos simultáneamente dentro de una formulación.
Y esa formulación tampoco entra necesariamente en contacto con una mucosa perfecta y siempre idéntica.
Por eso, conocer la toxicología individual de cada ingrediente es indispensable, pero puede no responder por sí sola a todas las preguntas relativas a una exposición real.
El propio experimento sobre SLS, triclosán y zinc demuestra la importancia de esta cuestión: una combinación de ingredientes modificó un efecto observado con el SLS aislado.
Esto no permite predecir una interacción concreta con TiO₂.
Pero sí demuestra por qué estudiar una formulación y estudiar sus ingredientes por separado no son necesariamente la misma pregunta científica.
¿Qué dice actualmente la autoridad científica europea?
La posición del SCCS en 2024 puede resumirse con cautela.
Para casi todos los grados de TiO₂ considerados en su evaluación de productos cosméticos orales, los datos disponibles no permitieron excluir el potencial genotóxico.
Para dos grados nano concretos, los datos proporcionados no indicaron preocupación genotóxica, pero el Comité solicitó más información sobre su captación y efectos celulares en la mucosa oral antes de poder considerarlos seguros para productos de higiene oral.
Además, el SCCS señaló específicamente la necesidad de investigar mejor la exposición repetida y a largo plazo de la mucosa oral a nanopartículas de TiO₂ procedentes de productos como los dentífricos.
La evaluación científica tampoco está cerrada definitivamente: la Comisión Europea emitió en septiembre de 2025 un nuevo mandato al SCCS para evaluar la seguridad del dióxido de titanio nano y no nano en productos cosméticos.
Comisión Europea — nuevo mandato SCCS sobre Titanium Dioxide, 2025
¿Qué podemos concluir?
La evidencia disponible no demuestra que el uso normal de un dentífrico que contenga Titanium Dioxide / CI 77891 produzca cáncer, lesiones de la mucosa o daño genético en las personas.
Afirmarlo sería científicamente incorrecto.
Pero tampoco sería correcto afirmar que todas las preguntas relativas a su seguridad oral están resueltas.
Existe evidencia experimental de interacción y penetración de determinadas partículas de TiO₂ en modelos de mucosa oral. Existen resultados experimentales de citotoxicidad, estrés oxidativo y genotoxicidad bajo determinadas condiciones. EFSA no pudo excluir una preocupación genotóxica para TiO₂ presente en E171, y posteriormente el SCCS no pudo excluir el potencial genotóxico de casi todos los grados evaluados para productos cosméticos de exposición oral [1]. Public Health
Y permanece abierta una cuestión especialmente relevante para productos utilizados diariamente:
¿qué ocurre con la exposición repetida a estas partículas cuando la barrera de la mucosa oral no se encuentra en condiciones normales?
Actualmente no disponemos de evidencia suficiente para responder de forma definitiva.
Eso no constituye una demostración de peligro.
Pero tampoco constituye una demostración de ausencia de riesgo.
La ciencia no solo avanza con las respuestas que consigue demostrar. También avanza identificando las preguntas relevantes que todavía no han sido respondidas.
Referencias científicas
[1] Scientific Committee on Consumer Safety (SCCS). Scientific Advice on Titanium dioxide (TiO₂) (CAS/EC numbers 13463-67-7/236-675-5, 1317-70-0/215-280-1, 1317-80-2/215-282-2). SCCS/1661/23. European Commission; 2024. Adoptado el 13 de mayo de 2024.
Scientific Advice completo — Comisión Europea / SCCS
Documento central para la evaluación del TiO₂ en productos cosméticos de exposición oral. El SCCS evaluó 44 grados pigmentarios y 40 grados nano y concluyó que la evidencia disponible no permite excluir el potencial genotóxico de casi todos los grados evaluados. Public Health
[2] EFSA Panel on Food Additives and Flavourings (FAF). Safety assessment of titanium dioxide (E171) as a food additive. EFSA Journal. 2021;19(5):6585. DOI: 10.2903/j.efsa.2021.6585.
Evaluación completa de EFSA sobre E171
EFSA concluyó que no podía excluirse una preocupación por genotoxicidad, que no podía identificarse un tamaño de partícula límite respecto a la genotoxicidad y que E171 ya no podía considerarse seguro como aditivo alimentario. Esta conclusión corresponde al uso alimentario de E171 y no debe trasladarse automáticamente a un dentífrico. EFSA
[3] Teubl BJ, Leitinger G, Schneider M, Lehr CM, Fröhlich E, Zimmer A, Roblegg E. The buccal mucosa as a route for TiO₂ nanoparticle uptake. Nanotoxicology. 2015;9(2):253–261. DOI: 10.3109/17435390.2014.921343.
Estudio en PubMed
Estudio experimental sobre interacción y penetración de diferentes partículas de TiO₂ utilizando, entre otros modelos, mucosa bucal porcina ex vivo y células epiteliales humanas. PubMed
[4] Konstantinova V, Ibrahim M, Lie SA, et al. Nano-TiO₂ penetration of oral mucosa: in vitro analysis using 3D organotypic human buccal mucosa models. Journal of Oral Pathology & Medicine. 2017;46(3):214–222. DOI: 10.1111/jop.12469.
Estudio en PubMed
En modelos tridimensionales reconstruidos a partir de células de mucosa bucal humana normal se detectó nano-TiO₂ principalmente en el epitelio después de exposiciones de 20 minutos y 24 horas. PubMed
[5] Vignard J, et al. Food-grade titanium dioxide translocates across the buccal mucosa in pigs and induces genotoxicity in an in vitro model of human oral epithelium. Particle and Fibre Toxicology. 2023.
Estudio en PubMed
El trabajo estudió el paso transmucosal de TiO₂ de grado alimentario en cerdos y sus efectos en células de epitelio bucal humano. Se observaron partículas en la mucosa tras exposición sublingual y posteriormente en ganglios submandibulares; en el modelo celular se investigaron citotoxicidad, genotoxicidad y estrés oxidativo. PubMed
[6] Teubl BJ, Schimpel C, Leitinger G, Bauer B, Fröhlich E, Zimmer A, Roblegg E. Interactions between nano-TiO₂ and the oral cavity: impact of nanomaterial surface hydrophilicity/hydrophobicity. Journal of Hazardous Materials. 2015;286:298–305. DOI: 10.1016/j.jhazmat.2014.12.064.
Estudio en PubMed
Investigación sobre cómo las características superficiales de nanopartículas de TiO₂ influyen en su interacción con el entorno de la cavidad oral. PubMed
[7] Kim DH, Kundu J, Chae IG, Lee JK, Heo JS, Chun KS. Titanium dioxide nanoparticles induce COX-2 expression through ROS generation in human periodontal ligament cells. Journal of Toxicological Sciences. 2019;44(5):335–345. DOI: 10.2131/jts.44.335.
Estudio en PubMed
En células humanas del ligamento periodontal, las nanopartículas de TiO₂ aumentaron las especies reactivas de oxígeno y activaron mecanismos moleculares relacionados con la respuesta inflamatoria, incluyendo NF-κB y COX-2. Se trata de evidencia celular experimental, no de demostración de enfermedad clínica causada por dentífricos. PubMed
[8] Healy CM, Cruchley AT, Thornhill MH, Williams DM. The effect of sodium lauryl sulphate, triclosan and zinc on the permeability of normal oral mucosa. Oral Diseases. 2000;6(2):118–123. DOI: 10.1111/j.1601-0825.2000.tb00112.x.
Estudio en PubMed
La exposición experimental de mucosa oral humana a SLS produjo un aumento significativo de la permeabilidad al agua y alteración de la superficie epitelial. El mismo estudio observó que la combinación SLS/triclosán/zinc no produjo ese aumento, mostrando la importancia de estudiar también las interacciones dentro de una formulación. PubMed
[9] Neppelberg E, Costea DE, Vintermyr OK, Johannessen AC. Dual effects of sodium lauryl sulphate on human oral epithelial structure. Experimental Dermatology. 2007. DOI: 10.1111/j.1600-0625.2007.00567.x.
Estudio en PubMed
Estudio realizado mediante un modelo tridimensional reconstruido de epitelio oral humano para investigar los efectos biológicos del SLS a concentraciones relevantes para productos de higiene oral. PubMed
[10] Herlofson BB, Barkvoll P. Desquamative effect of sodium lauryl sulfate on oral mucosa. A preliminary study. Acta Odontologica Scandinavica. 1993;51(1):39–43. DOI: 10.3109/00016359309041146.
Estudio en PubMed
Estudio experimental doble ciego y cruzado que examinó la descamación del epitelio oral utilizando dentífricos con diferentes concentraciones de SLS. PubMed
[11] Pérez-López D, Varela-Centelles P, García-Pola MJ, Castelo-Baz P, García-Caballero L, Seoane-Romero JM. Oral mucosal peeling related to dentifrices and mouthwashes: A systematic review. Medicina Oral, Patología Oral y Cirugía Bucal. 2019;24(4):e452–e460. DOI: 10.4317/medoral.22939.
Revisión sistemática en PubMed
Revisión sistemática de la evidencia clínica disponible sobre descamación de la mucosa relacionada con dentífricos y colutorios. Entre los casos incluidos, SLS estuvo implicado en parte de los episodios descritos; los autores señalan también las limitaciones metodológicas de la evidencia disponible. PubMed
[12] Lesch CA, Squier CA, Cruchley A, Williams DM, Speight P. The permeability of human oral mucosa and skin to water. Journal of Dental Research. 1989. DOI: 10.1177/00220345890680091101.
Estudio en PubMed
Estudio sobre las diferencias de permeabilidad entre distintas regiones de la mucosa oral humana. Los resultados muestran que la mucosa oral no constituye una barrera uniforme: la permeabilidad varía considerablemente según la región anatómica [12].
Una sonrisa más natural para un mundo más limpio.
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